Muchas veces en el Yoga hacemos hincapié en el estiramiento, en la búsqueda de alargar, extender los músculos y flexibilizar las articulaciones. Esto es una necesidad que veo en muchos practicantes debido a su falta de entrenamiento físico. Pero también creo que hay otros 2 puntos importantes en la práctica en lo que se relaciona a los efectos sobre el cuerpo físico y estos 2 puntos deben desarrollarse en conjunto para que haya armonía. Hablo de la FUERZA y la CONCIENCIA.

Los textos clásicos de yoga, y uno puede comprobarlo por la experiencia, nos indican que un cuerpo sano, fuerte y flexible es un requisito para poder avanzar en prácticas más avanzadas que requieren resistencia ante el esfuerzo pero también la capacidad de estar largos períodos sentados en absoluta quietud. Si el cuerpo se encuentra lesionado, falto de flexibilidad o de fuerza, es difícil realizar estas prácticas.

En paralelo entonces al desarrollo de la fuerza, debemos desarrollar la conciencia porque la una sin la otra es como dejar que una bestia maneje una bicicleta: lo más factible es que la rompa. La conciencia nos permite desarrollar sensibilidad, conocer nuestros umbrales, nuestros límites, nuestros puntos sensibles para no pasarnos de la raya y para poder explorar-nos con seguridad y conocimiento, desarrollando un proceso gradual y seguro.

Conocernos y desarrollar la autopercepción son entonces puntos clave que el yoga tiene que desarrollar en nosotros a medida que el cuerpo se va haciendo más fuerte y más flexible. Si seguimos este camino nuestra práctica se irá profundizando y volviendo, paradójicamente, cada vez menos física.

¿Cuál es tu búsqueda y cómo podés expandirla? Espero tus comentarios


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