Encuentro en internet muchos artículos, videos y blogs que hablan sobre yoga, que enseñan en detalle posturas (asanas) y que incluso ofrecen sesiones completas que puede uno realizar siguiendo las instrucciones de un profesor en un video.

Sin embargo, mucho no se habla del esfuerzo en yoga. Es un tema delicado, porque cada ser humano tiene sus particularidades, sus limitaciones y no podemos generalizar parámetros que pueden resultar fáciles de alcanzar para algunos, y muy complicados para otros. Por esto me parece importante revisar que dice la tradición al respecto del esfuerzo en la práctica del yoga, y en este caso puntual, en la realización de asanas o posturas. Dice Patanjali en su tratado (año 250 A.C.), en el sutra II.46: «sthira sukham asanam», que significa: «La postura debe ser estable y cómoda» y luego agrega «Mediante la relajación del esfuerzo y la concentración en el infinito». Si tomamos en cuenta entonces estos 2 sutras, tenemos una pista para poder ahondar en el concepto de esfuerzo en el yoga, y la relación que se establece entre estiramiento y confort, esfuerzo y relajación que siempre será personal y variable en el tiempo, entre asanas, etc. Cada uno debe buscar dentro de su propio cuerpo, a través de la exploración de la conciencia corporal, la exacta relación entre esfuerzo y relajación, para que cada asana logre un estiramiento confortable que amplíe la percepción corporal, la relajación y la distribución de la conciencia a través de toda la estructura musculo esquelética.

Por esto, en cada asana siempre es importante preguntarse: ¿Estoy relajando el esfuerzo?¿Qué zonas estoy contrayendo que convendría relajar?¿Me estoy esforzando más de la cuenta? Estas preguntas son muy importantes porque agregan luz y conciencia a la práctica y nos alejan de dolencias que pueden derivar de un incorrecto uso del esfuerzo.

Foto: Austin Neill


0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *